Una mano de pintura

Hoy me fui al monte con unos botes de pintura y unos pinceles, subí a lo más alto… después de contemplar durante unos minutos el paisaje, mojé un pincel en la pintura y me dispuse a pintar las nubes, estaba atardeciendo, por tanto mezclé los colores rojo, azul y amarillo y di unas cuantas pinceladas en las nubes superiores, dejándolas con una tonalidades azules y rosadas oscuras. Más abajo, cerca de la línea del horizonte, utilicé el rojo y el amarillo inventando un naranja rojizo con tonos dorados. Según se iba poniendo el sol, fui utilizando más el azul, oscureciendo las nubes superiores, pero dejándoles un pequeño borde en rosado y anaranjado por la parte de abajo.
El sol se ocultó en el horizonte y dibujé una línea dorada más brillante en el centro. Saqué un pincel más grueso y en las nubes casi oscuras, a juego con el color del cielo, empecé a utilizar el color gris sobre el azul rosado. Después utilicé el bermellón para la línea del horizonte y lo volví a oscurecer unos minutos más tarde. Subí otra vez a las nubes altas y le puse un gris más claro, fui mitigando el rosado y el azul hasta que no quedó rastro de esos colores en las nubes.  Contemplé unos minutos el resultado.
La luna llena rodeada de nubes destacaba ya en el cielo. Di un toque gris oscuro a las nubes que se cruzaban por delante de la luna. Volví a contemplar el resultado.
Uhmm… Me gusta… No ha quedado mal…  Mañana volveré aquí a la misma hora de siempre…

Cortesía de Nacho, de http://www.callejeandomadrid.com

Cortesía de Nacho, de http://www.callejeandomadrid.com


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